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jueves, 4 de febrero de 2010

Dos quistes de cuatro kilos en los pechos tenia "JESICA JOHANA" ya fue operada por fin menos mal.pues fijaros lo que tenia dentro tan joven y bella.




  • Yésica Johana sale del quirófano sin los pechos gigantes que la atormentaban
  • Cuando pasen dos meses le reconstruirán el busto con silicona
  • 'Los médicos me dijeron que mucha suerte y no me deje acomplejar por nadie'
  • Luis Eduardo Ariza, su novio: 'Te amé como eras y te amo como quedaste

Yésica Johana Mejía Medina salió sin el peso de sus tetas del quirófano del Hospital Hernando Moncaleano de Neiva. Allí donde fue intervenida quirúrgicamente durante la mañana del miércoles quedaron los ocho kilos que cargaba entre pecho y espalda y que hoy le permiten disfrutar de una vida sin rodeos, burlas, críticas y hasta un morbo exagerado de los hombres que la seguían en la calle.

Aunque la cirugía fue perfecta, cambió de rumbo en medio de la intervención. José Ignacio Tovar y Alberto Trespalacios, médicos especialistas en cirugía plástica, se prepararon para una operación arriesgada que buscaba extraerle una supuesta masa corporal que aumentó exageradamente el tamaño de sus puchas (nombre popular en Colombia). Sin embargo, el procedimiento terminó siendo otro.

Yésica tenía dentro de sus senos dos quistes que, según el especialista Tovar, eran similares a una bolsa enorme de agua o líquido quístico que le generaban cuatro kilos de peso en el seno derecho y otros cuatro en el izquierdo.

"Pensamos sacarle a la niña el 70% del tejido mamario de las glándulas. Los exámenes nos hablaban de resultados no muy claros sobre la patología de la menor de edad", explicó José Ignacio Tovar, quien quedó sorprendido al observar "dos masas inmensas en cada seno que nunca había observado en mis 30 años de experiencia".

Sin rodeos y en medio de la presión de la familia y los medios que estaban expectantes, destruyeron los quistes y no hubo forma de realizarle una reconstrucción estética porque escasamente le quedó la piel de lo que fueron sus senos y los pezones. Lo extraído fue enviado de urgencia a Patología en Bogotá para determinar si son o no peligrosos. "Preliminarmente parecen benignos", se apresuró a decir una enfermera de turno.

Mientras era conocido el parte médico, Yésica permanecía acostada en una camilla en la unidad de cirugía. Su rostro seguía iluminado por enormes farolas, mientras los camilleros curioseaban lo que había quedado de sus senos. Lo mismo hacían los familiares que permanecieron durante varios minutos recostados sobre la puerta de ingreso.

Ya, cuando su cuerpo despertó de la anestesia, fue trasladada hasta el quinto piso del centro hospitalario y todos pudieron observarla. Su cara no parecía demacrada. Al contrario, sonreía mientras la miraban y manifestaba no sentir dolor. "Estoy bien, no siento nada. Los médicos me dijeron que mucha suerte y que no me dejara acomplejar por nadie".

En realidad, la sábana que cubría su pecho hacía parecer unos senos normales. Sin embargo, era la hinchazón porque durante dos meses (mientras salen los resultados de patología), no tendrá busto y deberá dejar a un lado esos enormes sostenes talla 50 que la acompañaron durante el año de complejos.

Luis Eduardo Ariza, novio de Yésica, llegó desde el Valle donde presta servicio militar desde hace seis meses. De inmediato se lanzó encima, le dio un beso en la frente y le confesó de nuevo su amor. "Te amé como eras y te amo como quedaste", le recitó en tono poético, mientras los expectantes aplaudieron. Él, de escasos 20 años y contextura frágil, sintió vergüenza y dijo que "desde hace años soy su novio y tuve paciencia. Nunca le percibí el problema".

John Henry Mejía, el padre de Yésica, mantuvo su preocupación durante la cirugía. "Por fin se acabó este calvario. Mi niña se quedó desde anoche (martes), en el hospital y cuando llegamos ya la habían metido en el quirófano. Pensé que pudiera estar nerviosa, pero no", dijo el hombre, quien tendrá que retornar a su trabajo como soldador antes de finalizada esta semana.

Por ahora, Yésica quedó sin senos, el drama de su familia parece acabar y en 60 días, como cualquier otra modelo de pasarela en Colombia, tendrá unas tetas de exhibición. Lo que hace la silicona.

el mundo.es

martes, 26 de enero de 2010

Una joven colombiana sufre un crecimiento desmesurado de sus senos,que en algunas mujeres causa gran alegría y a esta niña estupor.


La vida de Yesica Johana Mejía Puentes está casi acabada, como asegura desde el interior de su residencia en el barrio Darío Echandía de Neiva, Huila donde se esconde de sus vecinos que se burlan de ella sin consideración alguna.
La chica de 16 años tuvo un desarrollo normal como el de cualquier jovencita hasta octubre del año pasado. Desde ahí sus senos comenzaron a crecer desmesuradamente. La talla pasó de 38 a 50 y los sujetadores parecían no quedarle bien.
la madre, la trasladó de urgencia a un centro médico, pero los médicos descartaron cualquier anomalía. "Es normal", dijo el especialista en su momento.
Yesica, estudiante de último grado de bachiller en el colegio Técnico Superior no soporta el peso de sus dos 'tetas' (como se les llama vulgarmente en Colombia), y un dolor de columna que la ataca a diario y que amenaza con desviarle su reducido cuerpo hacia adelante.
"Sufre mucho. Ya no le queda bueno el sostén (sujetador), y no consigo uno de su talla por ningún lado. Entonces me toca hacérselos con puros retazos de tela que le arreglo con máquina porque no hay de otra. Las tiras no las venden; menos las copas", explica Silvia, quien aclara que el problema no es genético porque su familia es de senos poco protuberantes.
"La llevé al ginecólogo, le hizo una ecografía; pero todo salió bien, nada maligno. Aún así, los senos le seguían creciendo. El médico me pidió que la hiciera bajar de peso, pero ella no es tan gorda", cuenta la madre, quien al ver la desproporción optó por cambiar de especialista, que le recomendó una mamoplastía reductora, una cirugía que busca destruirle los senos por completo y reconstruirle otros.
Y en ese momento comenzó el calvario de los Puentes Mejía. Los especialistas en cirugía plástica y ginecología insisten en operar a Yesica lo antes posible pero la demora burocrática de los servicios de salud lo han impedido.
"Está deforme, vamos hacer una reunión junta médica con otros expertos en el tema", recomendó el médico especialista José Ignacio Tovar, cirujano plástico, quien abandera el tema en el Hospital Hernando Moncaleano de Neiva, máximo centro asistencial de los neivanos.
"Son como unas masas que tiene en los senos, no son malignos, no hay amenazas de cáncer. Lo que si me explicó el doctor es que le crecerán más sino le ponemos cuidado", comenta desconsolada Silvia.
En el armario de Yesica las blusas están abandonadas y los sujetadores corren con la misma suerte. Con su talla anormal las cosas cambiaron y su familia de escasos recursos económicos no tuvo otro remedio que romper la marrana (hucha) de los ahorros y comprarle cuatro blusas y dos pedazos de tela para armarle el sostén. "No tiene sino dos, uno que se quita y otro se pone porque no se consiguen. Con el uniforme escolar será todo un drama".
La enfermedad se llama gigantomastia
Yesica Johana empieza a estudiar la semana que viene y desde ya anunció que pretende paralizar sus clases.
"Es durísimo, soy diferente. Nunca me había enfermado, empezaron a crecerme lentamente y después muy rápido; me siguen aumentando. Si uno sale a cualquier lado todo el mundo lo mira, empiezan hablar de uno y se ríen de mis senos", comenta la joven con una voz tierna propia de una chiquilla de esa edad.
"Tengo novio y está en el ejército. Él no quiere que me operen porque es peligroso y me adora así", dice mientras pide una silla para sentarse porque se siente agotada. "Cuando duermo sólo puedo hacerlo boca arriba, boca abajo es imposible", relata.
José Ignacio Tovar, médico especialista en cirugía plástica aseguró que la enfermedad de la joven es Gigantomastia, una alteración del sistema nervioso producida en muy pocos casos en mujeres embarazadas.
"No se registran con frecuencia en menores de edad. La intervención quirúrgica es complicada, pero la vamos a realizar porque merece estar bien. Después de la cirugía garantizamos una mejoría de un 90%", explicó el especialista quien descartó que pueda amamantar cuando tenga hijos.
Yesica Johana vivirá con complejos mientras deciden ingresarla a una sala de cirugía y quitarle de encima ese peso que carga entre pecho y espalda que para algunas mujeres se convierte en símbolo sexual, mientras para otras un verdadero calvario del que no quieren volver a saber jamás.

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