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sábado, 28 de septiembre de 2013

LA MUERTE DE LA NIÑA ASUNTA SUPUESTAMENTE A MANOS DE SUS PADRES, UNA FAMILIA APARENTEMENTE ACOMODADA Y CON GRANDES CARRERAS ELLA ABOGADA Y EL PERIODISTA NOS HA DEJADO ANONADADOS.

Asunta era una niña que no pasaba inadvertida. Entre otras cosas, porque fue la primera china adoptada que se vio en Santiago. La pequeña, cuyo nombre original era Yong Fang, llegó a Galicia con un año. Entonces, los padres incluso protagonizaron un reportaje en una televisión local en el que explicaban la felicidad que sentían por la llegada de Asunta y el empeño que habían puesto para poder lograr la adopción. Desde pequeña, los conocidos de sus padres la recuerdan brincando por las calles del Ensanche compostelano.
 Quienes la trataron de cerca la describen como una cría muy responsable y madura, muy apegada a sus abuelos maternos y a sus padres. Tanto que ella se inquietaba si, de forma excepcional, estos últimos se ausentaban y la dejaban con algún amigo de la familia, por muy íntimo que fuera. Cuando terminaba sus clases en el prestigioso IES Rosalía de Castro, el instituto público del que era alumna, estudiaba inglés, piano, violín y danza con profesores particulares. Era una escolar de altas capacidades y sus docentes habían decidido incluso adelantarla un curso por encima del que le correspondía a su edad.
                                       
*...( REPUJNANTE SABER QUE FUERON SUS PADRES UNO DE ELLOS EL QUE HIZO ESTO POR DIOS!!...Los investigadores del caso ya tienen hora y causa de la muerte. La niña falleció por asfixia por sofocación, es decir, alguien le tapó la boca y la nariz para impedir que respirara.))
                                          
Asunta era inseparable de sus padres, Rosario Porto y Alfonso Basterra, un periodista hijo de industrial bilbaíno que recaló en la capital gallega. Y tenía una apretada vida social. A sus padres les acompañaba incluso a los conciertos de música clásica en el Auditorio de Galicia. La élite de Santiago ha sido testigo durante 11 años de la adoración que le profesaban sus padres a esta niña, una imagen de felicidad que las investigaciones policiales han volado por los aires.

Los allegados a la familia admiten que a finales de 2011 la armonía en el hogar se truncó. En diciembre de ese año falleció la madre de Rosario y solo siete meses después la abogada perdió también a su padre. La madre de Asunta se quedó no solo sin sus progenitores sino también sin la ayuda que estos le prestaban a ella y a su marido para criar a la niña. Sus allegados relatan que el bajón físico y de ánimo que sufrió la ahora imputada por matar a su hija fue muy fuerte. Poco después, los padres se separaron de una forma que a todos sus conocidos les pareció repentina. Asunta se fue a vivir con su madre, pero continuaba viendo a diario al padre, que se mudó a apenas 20 metros de distancia. Y, de hecho, seguía pasando más tiempo con él.
La muerte de los abuelos también marcó a la niña. Y meses después, escribió una extraña historia en un blog personal, al que fuentes de la investigación restan importancia ya que señalan que es el producto de un trabajo escolar. 
Pero, a la luz de lo sucedido después, el relato, escrito en castellano e inglés, resulta llamativo ya que versa sobre misterios y crímenes en tres parques de Santiago (los de Belvís, Bonaval y la Alameda). En este último, la pequeña sitúa la historia de “una familia feliz, un hombre, una mujer y un hijo” que se ve truncada cuando “un hombre malo” mata al marido y a la mujer. “Su cuerpo está en el parque de la Alameda y su espíritu también”, escribió Asunta.
*El asesino de Asunta, la niña de 12 años muerta en Santiago, le suministró una fuerte dosis de un medicamento y la ató antes de asfixiarla. Los análisis de orina confirman que fue drogada y que el criminal buscó la manera de reducirla para que no opusiese resistencia mientras le tapaba las vías respiratorias con el fin de dejarla sin aire. Fuentes vinculadas al caso aseguran que todos los esfuerzos de los agentes se centran ahora en “encontrar pruebas físicas” del homicidio,lo que está resultando “muy difícil”. Las mismas fuentes informan de que “no ha habido ninguna confesión”.
Los investigadores del caso ya tienen hora y causa de la muerte. La niña falleció por asfixia por sofocación, es decir, alguien le tapó la boca y la nariz para impedir que respirara. Eso ocurrió sobre las nueve de la noche del pasado sábado, cuando su madre, Rosario Porto, que es la principal sospechosa, fue vista saliendo de su casa de campo del lugar de A Póboa, en Montouto (municipio de Teo), a solo cinco kilómetros del camino en el que fue hallado el cadáver. Los agentes creen que esta lujosa vivienda con finca, heredada por Rosario Porto de sus padres, fallecidos entre 2011 y 2012 , es clave para aclarar el final de la cría. Fuentes próximas a la familia aseguraron anoche que Porto es la heredera del abultado patrimonio de su padre. La agencia Efe, citando fuentes de la investigación, informa, sin embargo, de que la herencia recayó en la niña y que se está indagando si eso podría tener alguna relación con el crimen.
                      Los padres de la niña asesinada en Santiago
Marido y mujer están presos y duermen en prisión desde el día 27 de septiembre ya!! por algo será no?
Este miércoles, en este domicilio familiar, algo apartado del resto de las casas y protegido por muros altos y una frondosa vegetación, los agentes efectuaron un nuevo registro, al que asistieron los padres de Asunta como imputados. El padre, el periodista Alfonso Basterra Camporro, entró en el chalé como presunto implicado pero sin medidas cautelares. Tras los rastreos, salió en calidad de detenido a las 19.20 en un coche camuflado para pasar la noche, al igual que su mujer, en el cuartel coruñés de Lonzas.
La propia Porto reconoció que, tras dejar a su hija en su céntrico piso de Santiago y hacer unas compras, acudió a su chalé de A Póboa, a seis kilómetros de la capital gallega. Y unos vecinos de la zona aseguran haberla visto sobre las 20.45 saliendo con prisa de esta casa, diciéndoles que iba a “recoger” a su hija. En esa finca los investigadores hallaron unas cuerdas similares a otras encontradas en la pista forestal donde fue encontrado el cuerpo.
El juez José Antonio Vázquez Taín ordenó este miércoles por la mañana la imputación del padre de Asunta en relación con un delito de homicidio para que acudiera al registro de la vivienda de A Póboa acompañado de un abogado. Sin embargo, después de que los agentes peinaran la casa y la finca que había sido de sus suegros y de que el propio magistrado se presentase en el chalé hacia las 14.40 por un espacio de un cuarto de hora, este decretó su detención. Un informe toxicológico forense lo implica en el homicidio, según fuentes de la investigación. Hoy seguirán los registros y, según el Tribunal Superior de Galicia, los imputados no pasarán a disposición judicial.
El registro de la casa de A Póboa, una magnífica propiedad con piscina, pista de tenis y varias edificaciones construidas por los padres de Porto cuando esta era una niña, se prolongó unas ocho horas, hasta que a las 19.30, poco después de su exmarido, la madre de Asunta salió detenida en otro coche camuflado de la Guardia Civil camino de los calabozos. Los agentes habían vigilado toda la noche la finca.
Ante la expectación de los vecinos y de una treintena de informadores, a lo largo de la mañana se amplió el cordón de seguridad en el camino de tierra (solo asfaltado hasta la mitad) que lleva a la casa y se fueron incorporando más agentes. Media docena de policías judiciales se enfundaron monos blancos para la recogida de posibles pruebas del suceso. Basterra llegó en un taxi de cristales tintados con su abogado, y rondó durante horas el porche del caserón, fumando un cigarrillo tras otro. Porto se preocupó mucho más que él, al final sin éxito, por esconder su rostro de la prensa.

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