Seguidores

sábado, 3 de julio de 2010

Uruguay alcanza la semifinal en la tanda de penaltis después de que el ghanés Gyan fallara uno en el último instante de la prórroga .

((La tristeza de Gyan al fallar el penalty, un gran jugador))
Uruguay jugará las semifinales contra Holanda tras vencer en la tanda de penaltis a Ghana (4-2). Los africanos, que aspiraban a ser el primer semifinalista de su continente en la historia de los Mundiales, fallaron una pena máxima en el último minuto de la prórroga.


A pesar de que a Ghana le faltaba el famoso Andre Ayew, el hijo de Abédi Pelé todo un mito en Ghana, Rajevac supo recomponer al equipo y aspirar a la victoria con su buen juego por las bandas y capacidad para tirar a gol. Nadie salvo Messi ha rematado tanto como Gyan en la Copa. Y anoche insistió para desespero de Uruguay, sorprendida por la acumulación de malas noticias en pocos momentos. A la falta de puntería de Suárez, siguió la lesión de su capitán Lugano y las llegadas de Ghana, más poderosa físicamente, menos zurrada que los chicos de Tabárez, muy puesta en el partido, abanderada por el exuberante Kevin Prince Boateng.

Los aficionados empezaron a cantar gol en cada remate y, como si de un sortilegio se tratara, Ghana marcó en un tiro de Muntari, el volante del Inter que reaparecía después de una ración de suplencia por indisciplinado. Arévalo debió pensar que Muntari era ingenuo y, en lugar de salir a la marca le flotó hasta que el ghanés remató con la zurda, se agachó Gyan y se venció Muslera después que la pelota botara antes de atravesar la raya.



El partido se puso duro para los dos equipos y difícil para el árbitro, Olegario Benquerença, el mismo que pitó el Inter-Barça. El colegiado portugués omitió un penalti de Vorsah a Cavani y tampoco acertó en el reparto de las tarjetas. La suerte de Uruguay es que a falta de juego y de jugadores, y con el factor campo en contra, tiene a goleadores. No necesita practicar buen fútbol para ganar. Le alcanza con la pareja Forlán-Suárez, que ya suman media docena, tres cada uno. Forlán tomó el relevo de Suárez y empató con un lanzamiento de falta al que no supo responder el irregular Kingson.

Al portero le entró el tembleque, incapaz incluso de controlar las cesiones de sus defensas y Ghana tuvo que poner el retrovisor para suerte de Uruguay. Había llegado aparentemente el momento Forlán.

A la jugada del gol siguió una asistencia preciosa para Suárez que el ariete marró en posición muy ventajosa. No era el día del delantero del Ajax porque tampoco atinó en un remate a quemarropa ni en un cabezazo, dos acciones que merecieron una respuesta estupenda del controvertido Kingson Uruguay pasó a ser un equipo tan especulativo que para nada mereció llegar a la prórroga y después a la tanda de penaltis. Hasta Abreu pasó a defender los córners ante el empuje de Ghana, perseverante, tan desafortunada en los remates de Gyan como la celeste con los de Suárez.

Fallón como ariete, Luis Suárez acabó por hacer de portero y sacó con la mano un remate de Adiyiah en la última jugada de la prórroga. Gyan, sin embargo, mandó el penalti al larguero. Había escrito el epitafio del partido y de su equipo.
La tanda de los penaltis a la que quedó condenada Ghana (4-2) fue simplemente un dolor añadido a una derrota cantada desde que Gyan metió la pata. El fútbol pertenece todavía a los clásicos, a Abreu y a Uruguay, que vuelve a una semifinal de la Copa, contra Holanda, después de no jugar por el título desde 1970.




El lateral de la selección uruguaya, Jorge Fucile, sufrió un duro golpe al saltar a cabecear un balón. El ghanés Samuel Inkoom erminó haciéndole un “banquito” y el jugador se fue de cabeza al césped.

Fucile, quien había recibido minutos antes la única amarilla del partido, quedó tendido en el campo, causando la preocupación de todo el estadio hasta que se pudo incorporar y regresó a la cancha.

Mi lista de blogs

Archivo del blog